Como ya conté, después de que El Contrario
recibiera la notificación de la demanda, comenzó la tempestad.
El Contrario me amenaza –unas veces- con que va
a denunciarme si no le doy las llaves del coche que yo conduzco –y otras- con
que va a denunciarme porque le debo no sé cuántos miles de euros por las cuotas
de préstamo personal que tenemos en común. El que contratamos para pagar el
coche que él y La del Quinto conducen. Bueno... en realidad, para pagar el coche que
El Contrario cambió por el que –ahora- él y La del Quinto conducen.
Si, eso es. El mismo préstamo que él se
comprometió a seguir pagando solo, cuando nos separamos.
Otra de sus amenazas favoritas es decirme
que, como sabe que no le van a conceder la custodia compartida -ya que no es
viable por la distancia-, pedirá la custodia exclusiva. Porque como él se va a
casar –con La del Quinto-
tiene muchas posibilidades de conseguirlo. Dice, que entonces si me voy a
alegrar de haber ido a juicio.
Tanta amenaza empieza a preocuparme. Sé
que la razón está de mi lado, pero nadie tiene la patente de la verdad absoluta
y menos cuando son terceras personas quienes tendrán que valorar la información
y tomar una decisión al respecto.
Por lo pronto me he puesto a buscar toda la
documentación que me pudiera ser de utilidad para defenderme de sus posibles
denuncias, que no demandas.
Ha sido entonces cuando he encontrado la
documentación de otro préstamo personal, esta vez contratado exclusivamente por El Contrario. Lo solicitó para el supuesto cambio pelo a pelo del coche que
él -y La del Quinto-
conducen ahora, y que cambió por el que tampoco era un BMW. (Tres tristes
tigres comían en un trigal....).
Me he cabreado y mucho. Que ¿por qué? Pues
porque en esa fecha estábamos juntos y me mintió. Si, ahora ya sé que eso no es
ninguna novedad. Pero yo creía que nuestra economía era conjunta. Pues no, dado
que él pagaba -y paga- un préstamo del que yo no sabía nada, con un dinero que
yo ni sabía que existía.
Y todavía pretende que pague la mitad del
préstamo de un coche que ni existe.
Si saco cuentas...27.000 euros de coche que cambió, más
10.000 euros del préstamo escondido, son 37.000 euros de coche. Del cual entre
los dos pagamos 10.000 euros en efectivo y más de 4.000 euros en cuotas
de préstamo hasta que él decidió dejar nuestra relación. ¡Y ni siquiera es un puto BMW!
Ahora dice que me quede yo con el coche nuevo -
y con la deuda, claro-, que él no lo quiere, que prefiere quedarse con el coche
viejo.
Definitivamente vivimos en dimensiones diferentes,
la suya es la de Los
mundos de Yupi y la mía la de la jodida realidad.
Para colmo, cuando he llegado
a casa después del trabajo y me he puesto a organizar la ropa limpia, he notado
algo raro en las estanterías de mi habitación...




Llevo unos días conviviendo con un catarro que me límita en lo físico, la tradicional merma del intelecto también se aprovecha del bajón y socava lo poco socavable que queda por sacavar. En mi descargo está una cuestión muy femenina de perdida, en mi caso por donanación, junto con otros factores que han fraguado mi lamentable estado.
ResponderEliminarUna vez leí, qué dicha la primera mentira, aunque esta sea por omisión, se abre una brecha en la pareja, y que solo hay que esperar que el tiempo haga su trabajo para que ese descosido termine por rasgar y separar....... Yo no termino de estar del todo de acuerdo con esto, y no es porque no sea partidario de la sinceridad mas absoluta, pero recuerdo alguna mentira piadosa, cosas sin importancia. Ninguna mujer debería preguntar a un caballero ¿ronco? Igual que hay preguntas que nunca debe hacer un caballero.
En otra ocasión leí algo parecido a esto: la suma de las parte solo es igual a las partes, si estas no interrelacionan entre sí. Parece obvio, pero tiene su aquél.
Buena semana!
He tenido que leer tu comentario dos o tres veces, hoy la cosa va de trabalenguas y acertijos, jajaja...me gusta.
ResponderEliminarNo te quito la razón, ni te la termino de dar. Está claro que hay mentiras y mentirijillas. Personalmente siempre he preferido la verdad por fea que sea, por aquello de saber cómo de movedizas son las tierras, luego ya está en uno mismo decidir si adentrarse o no...
El que es mentiroso lo es ahora y siempre, tenga la pareja que tenga, por que eso le gusta, sino el tiempo lo dira
ResponderEliminarA lo mejor ni le gusta, pero no sabe ser de otra manera...lo peor de todo, es cuando el mentiroso se cree sus propias mentiras, porque entonces nunca será capaz de distinguir la realidad ;)
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